1. PLANIFICAR CON TIEMPO. Es mejor saber que voy a tener una déficit dos o tres meses antes, que dos o tres meses después.

2. ALERTAS TEMPRANAS. Contar con un buen sistema de gestión donde podamos saber qué ingresos y qué egresos tendremos en los próximos meses.

3. PUNTO DE EQUILIBRIO. Saber cuánto tengo que vender para salir empatados pagando los gastos fijos y variables. Este punto es muy importante.

4. BUSCAR LA AGILIDAD. Tener una estructura lo más pequeña y eficiente posible y variabilizar, en la medida de lo posible, todos los gastos.

5. NUNCA ES DEMASIADO TARDE. Si la situación es más grave, también hay que planear cómo enfrentar la tormenta con un plan de recuperación.

FUENTE: Ieco Clarín, Nino Fernández. 26-02-2016