Emprendedores: Zouk. Proveniente de una familia de larga tradición en el sector textil, Román Emsani encontró su nicho cuando se dio cuenta de que le costaba conseguir prendas para sí mismo, que le gustaran y a precios accesibles.

Cuando una familia de comerciantes lleva 70 años dedicándose al mismo sector, las nuevas generaciones no necesitan buscar un nicho de mercado, pero sí se les impone la necesidad de hallar algo tal vez más difícil: un nicho distinto dentro de la misma actividad.

Fue el caso de Román Emsani, cuya familia está en el negocio textil desde 1940. “Papá hacía ropa de mujer, formal, tipo sastrería”, cuenta. A él se le ocurrió hacer ropa informal para hombres, no tanto para diferenciarse de su progenitor como por el hecho de que le costaba, como consumidor, encontrar prendas que le gustaran y a precios accesibles. Así fue como nació Zouk, en 2003.

“Me asocié con un primo y empezamos con un local chiquito, en Flores”, evoca Emsani. En seguida “apareció” un cliente norteamericano que le compraba mercadería para los Estados Unidos. Eso determinó dos cosas: que Zouk tuviera un crecimiento muy rápido y que el socio se abriera después del primer año, porque “quería ir más despacio”.

Modo de producción Hoy, aquel primer local en Flores ya no existe: le cedió su lugar a la fábrica propia en el Once. “Ahí hacemos el diseño y el corte; la confección la tercerizamos”, indica Emsani. Diseña él mismo. “Viajo a Europa cada seis meses para ver las colecciones. Les traigo las prendas a mis dos diseñadores; las estudiamos y les ponemos y sacamos cosas”: La materia prima ­las telas- es importada casi en 80%. “Es que las telas nacionales ya casi no existen”, apunta Emsani, “o son de baja calidad”. La resurrección que está experimentando la industria textil después de que en la década del 90 quedara arrasada no cuajó en el primer eslabón: los tejidos.

Si hubiera que definirlo sucintamente, el estilo de Zouk es ropa masculina informal que Emsani usaría. “Menos trajes, hacemos de todo”.

Locales No todo lo que Zouk fabrica se vende con su propia etiqueta. Una parte importante de su producción es lo que hace para otras marcas líderes, que lo comercializan con su propio sello.

Pero las prendas con la etiqueta Zouk se consiguen tanto en locales propios como multimarca. En este momento, hay cuatro negocios que tienen al frente el cartel de Zouk: dos en San Isidro, que son “propios-propios”, y dos en La Plata, franquiciados, pero en los cuales Emsani también participa como socio porque los franquiciantes son amigos suyos.

“Por eso, hasta ahora, no tuve que recurrir a profesionales expertos que me asesoraran en materia de franquicias”, abunda el emprendedor: “porque se trataba de amigos”. Sin embargo, como cada vez le están pidiendo más franquicias ­en lugares como Córdoba o Rosario–, Emsani está pensando en abrirlas incluso en el exterior.

“Y si alguien quiere comprarme la marca, mis oídos están abiertos; es más, estoy buscando inversores”, avisa Emsani. “Total, después me armo otra…”.

Mientras tanto, y considerando también los locales multimarca donde sus prendas están presentes con su propia etiqueta, Zouk se consigue en más de 50 puntos de venta en todo el país.

Y a todo esto, ¿de dónde salió ese nombre? “Estaba buscando un nombre y encontré esta palabra por Internet. Es un tipo de música que se escucha en el Caribe, una especie de lambada en francés. Yo nunca había escuchado esa música pero después, cuando la conocí, también me gustó”.

FUENTE: Ieco Clarín, por Paula Ancery. 27-02-2011.