DEMOGRAFIA EMPRESARIAL: En 2011, la actividad emprendedora en el país trepó un 40% y es el nivel más alto desde 2003, según indica un estudio internacional.

Dos de cada diez argentinos adultos y económicamente activos son dueños, solos o con otros, de un emprendimiento. Tal la foto que muestra el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), un estudio internacional que mide la tasa de actividad emprendedora temprana (TEA), es decir la que va desde el nacimiento de una empresa hasta sus 42 meses de vida, en 60 países del mundo.

Así, la TEA se ubicó en un 20,8% en 2011, un 40% más que el año anterior. El aumento es significativo ya que la coloca en su nivel más alto desde 2003. “Hay un crecimiento de la TEA a nivel mundial, como rebote de la crisis”, señala Silvia de Torres Carbonell, directora del Centro de Entrepreneurship del IAE, a cargo de la investigación en el país. Sin embargo, en el caso argentino, la especialista no sólo ve rebote: “También tiene impacto la consolidación de un sistema emprendedor”, asegura.

En este sentido, en los últimos ciclos del estudio GEM “la actividad emprendedora motivada por una oportunidad de mejora se incrementa cada vez más, incluso sobre la motivada por la necesidad”, dice el informe. Así, el 44% de las empresas comenzó por oportunidad, contra el 33% que lo hizo por necesidad. El resto tuvo “otros motivos”, que, según Torres Carbonell, se acercan más a la necesidad que a la oportunidad.

Andy Freire, presidente de la Fundación Endeavor, enumera tres factores que, combinados, resultan en una alta tasa de creación de empresas: “La situación macroeconómica argentina, las tasas de interés muy bajas a nivel internacional y un creciente reenfoque de los capitales de EE.UU. y Europa sobre todo hacia Brasil, que tiene su derrame hacia la Argentina”, dice.

Para Torres Carbonell, las tasas altas de emprendedorismo no son necesariamente una buena noticia: “lo que se ve es que en los países con menor PBI per cápita hay mayor actividad emprendedora, mientras que en los de mayor PBI el promedio de actividad está entre el 6 y 7%”, aclara. En este último caso, menos empresas nacen pero es más significativo su impacto en términos de creación de empleo, innovación e internacionalización de los negocios. Estos tres indicadores se miden en el GEM.

En el caso argentino, sólo el 18% de los nuevos empresarios esperan crear más de 10 puestos de trabajo en los 5 años posteriores a la creación de la empresa. El bajo porcentaje “se explica porque muchos emprendimientos son una forma de autoempleo”, dice Carbonell.

En la Ciudad de Buenos Aires, donde hay 4,3 empresas por cada cada 100 habitantes, “de cada 10.000 que se crean, entre 2.000 y 3.000 superan los 3 empleados, es decir, son algo más que autoempleo”, señala al respecto Gustavo Svarzman, subsecretario de Desarrollo Económico de la Ciudad.

Innovación Según el GEM, en la Argentina, el 83% de los emprendedores en edad temprana no tienen clientes fuera del país. En Brasil sucede en el 93% de los casos, “pero se explica por su enorme mercado interno”, señala Torres Carbonell.

En la región, Chile presenta el grado más alto de internacionalización, ya que sólo el 38% de los emprendedores no tienen clientes en el exterior. En términos de innovación, entendida como nuevos productos y mercados, Chile presenta el porcentaje más alto de emprendedores innovadores (57%), seguido por Perú (44,8).

En la Argentina, el porcentaje se ubica en 32%. Además, un 66% de los emprendedores en etapa temprana reportan no usar nueva tecnología.

Otra cuestión es cuántas de las empresas creadas sobreviven. El GEM no mide esta variable, ya que se trata de un estudio muestral.

Pero datos oficiales indican la alta vulnerabilidad de los emprendimientos frente a los vaivenes económicos. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el 40% de las empresas creadas entre 2003 y 2009 no sobrevivieron.

Además, “es inevitable que haya fracaso: de por sí, muchos emprendedores exitosos son emprendedores que fracasaron”, observa Svarzman. “Pero los emprendimientos que hay hoy son de bastante mayor calidad que los que había hace 5 años”, agrega.

Juan Manuel Menazzi, director del Centro de Emprendedores del ITBA, señala el “movimiento creciente de demanda de capacitación y consultoría en emprendedorismo”. Sin embargo, enumera las limitaciones que existen desde lo institucional: “Falta de acceso al financiamiento, burocracia y políticas públicas discordinadas”.

FUENTE: Ieco Clarín, por Gabriela Samela. 12-02-2012