Alistate: Una plataforma web permite seleccionar regalos y luego transferir o depositar el monto equivalente en efectivo. No cobran por porcentaje.

Aunque es gratificante desarmar paquetes envueltos con papeles brillantes y lindos moños, hace rato que la gente ya no se casa para irse de su hogar natal. Lo más frecuente es que los novios ya tuvieran su propia casa armada, o incluso que cada uno tuviera la suya de soltero. Con lo cual una heladera, que es un regalo importante, puede convertirse en un problema si es la tercera de la pareja. Por eso, cada vez tiene más aceptación los regalos en metálico.

“Uno de los grandes problemas cuando te invitan a un casamiento y te ponen una cuenta para que regales plata es que la mayoría no sabe cuánto regalar”, dice Agustín Cardoso Tornquist, socio de Alistate. “Otro es que los novios reciben el regalo, pero no saben de quién es.” Por eso, cuatro amigos crearon esta plataforma web, en la cual los novios pueden armar sus listas de casamiento. Los invitados entran a la lista y eligen qué regalo quieren hacer; y los homenajeados reciben el equivalente del obsequio en dinero, ya sea en una cuenta bancaria, Pay. Pal o por MercadoPago.

La idea se les ocurrió porque dos de los socios habían tenido malas experiencias con sus listas de casamiento “tradicionales” de los sitios web. “Se casaron y no quedaron conformes, porque los portales les cobraban comisiones que podían ser de hasta 15% por cada regalo”, indica Cardoso Tornquist. “Esto, por no mencionar que a su vez los comercios les ponían sus artículos precios más caros cuando los subían a la web de regalos.” De ahí que Alistate haya nacido, en 2013, como una plataforma que no tiene ninguna injerencia en los obsequios, sino que les cobra a los novios un fee –actualmente $4.000- por todo concepto, cualquiera sea el monto que recauden. “Y también es una solución para que los invitados se queden con la sensación de que están pagando un regalo.” Financiar la fiesta Alistate les ofrece a los novios una lista estandarizada, pero “completamente modificable” por los futuros esposos, explica Cardoso Tornquist. Allí puede haber un lavarropas para quien quiera hacer un regalo importante, o una plancha para quien no tenga tanto para gastar o tanta vinculación con quienes se casan. Pero también una guitarra o, por ejemplo, un desayuno en El Cairo. “Si te vas a ir de luna de miel a El Cairo y tenés una foto de alguien desayunando en un bar ahí, podés cargarla en la lista y sugerir que te regalen el desayuno”, ejemplifica.

No hace falta aclarar que también se admiten pasajes o, por qué no, la luna de miel completa (o en “cuotapartes”: regalar un porcentaje del monto total de lo que cueste el viaje). Simplemente se le pone un precio a cada regalo y el “obsequiante”, al cursar el pago mediante Alistate, está regalando lo que haya elegido. Para los novios, también desaparece el trabajo de retirar X objetos de X lugares y los regalos repetidos.

“En realidad recibís un valor monetario y, teniendo la plata encima, eso te va a resultar más funcional para comprarte lo que quieras”, sintetiza Cardoso Tornquist. Incluso … la propia fiesta. “A veces, si vemos que están apretados, les decimos que cierren con nosotros sin costo, y que nos paguen el fee contra la entrega de los primeros regalos”, cuenta. Así también es posible que usen los regalos para financiar la fiesta en parte o en su totalidad.

“Al no estar vinculado a comisiones, tenemos que esforzarnos por hacer cantidad; y lo logramos porque la gente entiende que esto es lo más transparente que hay en el mercado”, concluye Cardoso Tornquist. Los otros socios de Alistate son Jorge Calandri, Nicolás Martinet y Arturo Pfeiffer.

FUENTE: Ieco Clarin, por Paula Ancery. 23-10-2016